Es frecuente dar por supuesto (muchas veces, sin fundamento empírico suficiente que lo demuestre) que la creación e imposición de sanciones produce efectos sobre la realidad social, modificándola. Pero pocas veces se toma en consideración la posibilidad de que, en realidad, el cambio social producido por las sanciones sea a peor. En el trabajo que enlazo aquí se examina rigurosamente esta posibilidad, sobre la base de la evidencia que nos proporcionan las ciencias sociales.





