Aunque pienso que el término "neofascistización" (¡aparte de cacofónico!) no es afortunado (puesto que creo que poco tiene que ver lo que estamos viendo con el fenómeno político del fascismo), sí me parece que Albert Noguera apunta a algo verdaderamente relevante, desde el punto de vista tanto jurídico como político: la proliferación de espacios de excepcionalidad jurídica (que siempre han existido incluso en los Estados de Derecho, pero que, con la globalización, abundan cada vez más).





