Esta obra presenta, sobre la base -principalmente- de la experiencia colombiana, una teoría política completa acerca de la acción contrainsurgente del Estado y de las clases dominantes en situaciones de conflicto armado interno.
Acaso lo más interesante del trabajo sea que la presentación de dicha acción contrainsurgente no peca -como es habitual- de estatalismo ni de juridicismo: ni el estado aparece como un actor autónomo ni se examina la estrategia política contrainsurgente en atención a su calificación jurídica (legal/ ilegal). Antes al contrario, se presenta convicentemente el hecho de que:
a) la acción contrainsurgente, como parte de una (al menos, subyacente) guerra civil, conlleva siempre la movilización de grupos sociales, no sólo del aparato estatal;
b) toda acción contrainsurgente está casi inexorablemente llamada a recurrir también a métodos ilegales, de manera que el equilibrio entre una y otra clase de métodos depende de consideraciones estratégicas circunstanciales.