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miércoles, 14 de octubre de 2015

Gay Talese: Honor Thy Father

Gay Talese

Acerca de la delincuencia organizada italoamericana en los Estados Unidos (bautizada como "Mafia", "Cosa Nostra" o, más simplemente, como "crimen organizado", así, por antonomasia) se ha ha producido una masa tan imensa de creaciones culturales de toda índole por parte de la industria cultural que, a día de hoy (y, en realidad, ya desde mucho antes: al menos desde los años 20 del pasado siglo) resulta harto dificultoso, para el/la no expert@, diferenciar entre mitología y realidad. (La cosa, además, se complica por el hecho notable de que las creaciones culturales influyen sobre los -pretendidamente- retratados: es sabido que particularmente el cine norteamericano ha generado ciertos estereotipos en las maneras de comportarse de ciertos delincuentes que, luego, han sido imitados por algunos de los delincuentes reales...)

Sea como sea, resulta fundamental, si de obtener una imagen realista de cualquier fenómeno social, también del de las formas de delincuencia organizada, se trata, ser capaces de separar lo uno de lo otro, los mitos de los datos. Y, así, en lo que ahora nos interesa, no confundir, por ejemplo, la serie de películas de The Godfather (Francis Ford Coppola, 1972/ 1974/ 1990) con un estudio criminológico, o de sociología cultural. Es decir, hay que tomar las creaciones culturales acerca de este tema por lo que son: expresiones de tópicos, ansiedades, idealizaciones, etc., que dicen más acerca de sus creador@s y del público al que van destinadas que sobre del que en principio tratan. Y, en cambio, para aproximarnos a la realidad de la delincuencia organizada, recurrir más bien a datos y a materiales más susceptibles de ser objetivados.

De entre estos materiales, el libro de Gay Talese -hay traducción castellana en Alfaguara- que hoy comento constituye (sin ser, obviamente, un estudio científico, sino únicamente un reportaje) una pieza sin duda valiosa. Pues, ante todo, se trata de una aproximación realista a la vida de uno de los últimos líderes de una de las familias mafiosas de New York, justamente en el momento -años sesenta del pasado siglo- en que se está produciendo la disolución de la estructura consolidada de la confederación de organizaciones criminales italoamericanas, que se había consolidado a finales de los años veinte.

El origen de aquella confederación se hallaba en el traslado a territorio norteamericano (pero manteniendo aún sus lazos con el país de origen) de las redes de delincuencia organizada que habían venido desarrollándose en Sicilia y, en general, en el sur de Italia: con la emigración masiva a los Estados Unidos, en un primer momento, la población inmigrante italoamericana se repliega en su propia identidad comunitaria, como estrategia de defensa y resistencia frente al racismo y la discriminación de la que son objeto; y, dentro de este repliegue comunitario, tiene lugar una reproducción -siempre, necesariamente, alterada- de las estructuras sociales de origen en el nuevo territorio. Y, entre ellas, también las redes de delincuencia organizada. Redes que, en virtud de su cohesión, fueron capaces de disputar el dominio sobre los negocios ilegales a otros grupos criminales anteriores, de diferente origen étnico (irlandés, judío)... en buena medida también, gracias al hecho de que la progresiva integración de estas comunidades y su ascenso social hacían ya mucho menos atractivo para ellas dichos negocios.

En resumidas cuentas: la creación de la mafia en los Estados Unidos tiene origen, en cuanto a sus formas concretas, en la reproducción de estructuras sociales y redes de poder procedentes de Italia (del sur de Italia, de donde procedía la gran mayoría de l@s inmigrantes). Pero su aparición tiene lugar en virtud de una estructura de oportunidad: constituye una estrategia de resistencia, primero,  de toda una comunidad marginada (que se siente aún más segura dentro de las estructuras de poder -y aun de explotación, y de dominación- que conocía, siempre que le protegiese -relativamente- frente a la precariedad y discriminación dominantes en el nuevo medio social); que luego se convierte en una oportunidad (limitada) de promoción social, para una pequeña minoría de aquellos inmigrantes y de sus familias (aquí, dada la estructura abrumadoramente patriarcal de las familias de inmigrantes, las mujeres iban incluidas en el "equipaje" de los varones de la familia).

Visto retrospectivamente, parece evidente que las estructuras de delincuencia organizada así creadas (cuyo predominio en aquellas ciudades en las que había una importante cantidad de población de origen italiano se basaba en la preservación de la cohesión comunitaria) tenían una fecha de caducidad: aquella en la que la población inmigrante fuese capaz de integrarse (aunque fuera de forma subordinada) en la estructura social del capitalismo norteamericano. Integración que, necesariamente, conllevaría el relajamiento, y posterior disolución de los vínculos comunitarios fuertes (para verse sustituida por una tenue -y crecientemente diluida- identidad cultural, apenas operativa en términos prácticos). Esta disolución había de producir la pérdida de todo aquello que otorgaba un valor añadido, y una ventaja competitiva, a las organizaciones mafiosas frente a otros grupos criminales: si valores como el "respeto", la "honorabilidad", la "ley del silencio", la "venganza", etc., que otorgaban identidad y cohesión interna a las organizaciones criminales, iban apareciendo cada vez más como restos arcaicos de un pasado a abandonar, entonces las organizaciones mafiosas se iban a convertir únicamente (porque siempre lo fueron, pero revestidas de señas de identidad culturalmente marcadas) en puras empresas; en organizaciones a la busca del beneficio económico puro y duro, sin ulterior pretensión trascendente.

Justamente, el libro de Talese afronta el retrato del momento en el que la disolución de las señas de identidad cultural de la confederación de organizaciones criminales italoamericanas está teniendo lugar. Como consecuencia, al tiempo, de la evolución sociocultural de la población norteamericana de origen italiano y del acoso estatal, la vida de Salvatore Bonanno, hijo del último "Don" de la famiglia de los Bonanno, consigliere de su padre y líder ocasional de la organización, constituye una encarnación espléndidamente representativa de dicha decadencia: educado para convertirse en líder mafioso, sin embargo, se halla ya en un momento histórico-social en el que los valores que animaban a sus organizaciones están en franca decadencia, en franco descrédito, aun a ojos de sus miembros (más aún de sus familias: resulta particularmente significativa la manera en la que Talese emplea el punto de vista de las familias, de las mujeres especialmente -hijas, hermanas, esposas-, para poner de manifiesto esa obsolescencia, más evidente cuanto más fuera del núcleo de poder de la organización se halla el/la observador(a)). De manera que la organización, sometida en un momento dado a fuerte presión externa (a una combinación de ataque competitivo -y violento- por parte de algunas de las otras organizaciones y de represión estatal), se revela incapaz ya de afrontar los desafíos y se va desintegrando progresivamente.

Salvatore Bonanno

Salvatore Bonanno (de acuerdo con la descripción que nos proporciona Talese) es, además, un personaje que, precisamente por hallarse a caballo entre dos universos culturales radicalmente antitéticos (el universo cerrado de la organización criminal y el universo culturalmente en ebullición de los Estados Unidos de los años sesenta), percibe lúcidamente esta evolución y esta decadencia. La percibe, sí, pero, atado como está, por vínculos biográficos, familiares y afectivos, al viejo mundo mafioso, no puede ni quiere renunciar a los viejos valores y a la tradición. Y -podría decirse- cae con ellos: contempla la disolución de su organización, al tiempo que soporta todo el peso de la represión estatal. Es una víctima de los tiempos de turbulencia y caos que hacen caer por tierra todo el entramado mafioso: tal y como Talese enuncia gráficamente, a esas alturas, la mafia se había convertido ya en un grupo de ancianos líderes, con apenas seguidores, que fueron falleciendo de muerte natural o cayendo a manos de la persecución del Estado.

Así, quien no persiga mitos, quien desee, en cambio, aproximarse con un cierto realismo al hecho mafioso en los Estados Unidos, hallará en este excelente libro de Gay Talese un punto de anclaje sólido. El libro, en efecto, retrata de forma muy detenida la vida cotidiana del miembro -del miembro dirigente- de estas organizaciones criminales: algo que poco tiene que ver con los ensueños cinematográficos, y sí mucho con una rutina de "nuevo rico", dueño de una empresa siempre al borde de la quiebra y que intenta vivir (y, sobre todo, aparentar) muy por encima de sus auténticas posibilidades económicas y de posición social. Una vida esencialmente prosaica, banal, apenas punteada, ocasionalmente, por actos sociales, por hechos violentos o por incidencias policiales o judiciales. Una vida que es observada ya por cuant@s le rodean -a aquellas alturas del siglo XX- con una mirada crítica, escéptica, desencantada... (Una mirada que, hay que sospechar, existió ya mucho antes, aun cuando la tradicional sumisión femenina a los varones en las familias italoamericanas de origen meridional y rural lo viniera ocultando.)

Y, por lo demás, es@ lector(a) interesad@ en conocer la realidad de la mafia, deberá también tomar nota de la problemática actitud del Estado (aquí, del estado norteamericano) hacia dicho fenómeno criminal. Pues ocurre que, en realidad, la estrategia político-criminal en contra de la delincuencia organizada italoamericana se desarrolló en los Estados Unidos de manera coherente y con eficacia represiva únicamente en el momento en el que las organizaciones mafiosas empezaban a perder poder, en virtud de la evolución sociocultural antes reseñada. Una estrategia que convirtió en un espectro temible, empeñando en su persecución una parte importante de los recursos represivos estatales (legales e ilegales: en el libro se retratan bien las tenebrosas e inconstitucionales técnicas de investigación, de acoso y de represión empleadas por el FBI y por algunas otras agencias gubernamentales, tanto en contra de la mafia como en contra de la disidencia política), a una organización que estaba viniéndose abajo por sí sola. Dicho de otro modo: el libro de Talese (aun cuando no sea su objetivo primordial analizar esta cuestión) viene a explicar bastante bien cómo el Estado, que esencialmente (con excepciones, por supuesto) había ignorado el fenómeno mafioso a lo largo de las décadas anteriores (manteniendo incluso ocasionales relaciones de cooperación), crea un fenómeno de "pánico moral" (con la colaboración de políticos y de medios de comunicación) justamente cuando menor peligrosidad criminal efectiva existía. Cuando, de hecho, nuevas formas de delincuencia organizada (vinculadas, principalmente, al tráfico de drogas) se estaban desarrollando en el país, a las que apenas se prestó atención. Es de temer que, a este respecto, la historia se haya venido repitiendo, una y otra vez, y aún hoy siga haciéndolo así...

Así, en Honor Thy Father es posible, en realidad, encontrar dos historias por el precio de una: una historia individual, la de Salvatore Bonanno, que es un drama acerca de una vida humana anacrónica, extraviada y derrochada en los meandros de unas tradiciones -las de la organización criminal- pasadas de moda y agonizantes; y, en el trasfondo, la historia, más larga y compleja, de la integración de una comunidad de inmigrantes en el país receptor, de su nacionalización y aculturación, con los efectos que ello acaba por producir, también, sobre la realidad criminal, de la delincuencia organizada. Como testigo (no mudo, desde luego, sino) interfiriendo una y otra vez en el proceso, el poder represivo del Estado. Y, como implícito testigo, las clases dominantes del capitalismo norteamericano, que algo tuvieron que ver también con todo el proceso... (Aunque, de esto último, nada aparezca ya en el libro, que en absoluto pretende ser un estudio de historia social.)


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