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miércoles, 27 de agosto de 2014

The Lego movie (Phil Lord/ Christopher Miller, 2014)


Tan sólo unas líneas para recomendar esta película, particularmente a quienes -como el que suscribe- sean amantes del cine de animación (del buen cine de animación).

Se trata de una película visualmente muy atractiva, ya que la manipulación visual de las piezas de construcción de plástico interconectables para construir y reconstruir figuras, objetos y espacios es llevada hasta el extremo, de manera que quede perfectamente justificado el empleo de técnicas de animación: frente a las ontologías (pretendidamente) realistas que el cine "de imágenes reales" aparenta representar, aquí hallaremos, a pleno rendimiento, la representación de realidades "meramente" imaginarias.

Además, la narración de la película se sustenta en un humor extremadamente sutil, que hace burla constante de los tópicos más manidos de los géneros fantástico y de aventuras. Pero se trata de un humor -por decirlo así- "interno": no hay en The Lego movie guiños referenciales, que pretendan generar el humor del/a espectador(a) mediante la generación de una suerte de complicidad cultural entre creadores y espectador@s, para reírse del producto. Aquí, en cambio, es el propio desarrollo de la trama lo que viene a poner de manifiesto la falsedad de los presupuestos ideológicos (como el del "personaje providencial", la "misión", la "predestinación", la "salvación", el "momento trascendente", etc.) sobre los que las narraciones de ambos géneros -aventuras y fantástico- están usualmente construidos.

Todo ello, además, sin dejar de compartir en ningún momento la crítica, habitual en el cine comercial contemporáneo orientado hacia un público infantil y/o juvenil, a los modelos conservadores de vida, en favor de un modelo más "liberal". Pero aquí (y a diferencia de lo que suele ocurrir), esa crítica al conservadurismo más manido (auténtico espantajo, tan útil para preservar la "buena conciencia liberal") no se detiene, sino que acaba por extenderse también a la usual (en los productos culturales de orientación masiva) versión intelectual y políticamente infumable (por sentimental, por infundadamente teleológica, por moralista,...) del modelo liberal de buena vida. Una crítica que no por incompleta (al fin y al cabo, estamos ante una película comercial y dirigida a un público muy determinado) deja de resultar, pese a todo, sugestiva...




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